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sábado, 25 de octubre de 2008

Los 'nichos' de la ciencia en España

Casi como continuación a los dos posts anteriores, me gustaría mentar también un tema que creo que es vital para la que la ciencia en España pueda despegar de verdad. No es cuestión sólo de que haya más dinero, sino de cambiar las estructuras científicas del país.

Movilidad, movilidad y movilidad! Es absurdo el sistema de castas de científicos. Los investigadores del CSIC difícilmente pueden optar a puestos en la Universidad, porque no han hecho docencia. Los de la Universidad ya procuran que los del CSIC no den clases... Los del CSIC desprecian a los de la Universidad porque no investigan suficiente. Aún, una vez dentro del CSIC puedes cambiarte de un centro a otro de la misma institución. Pero, si eres de la Universidad es prácticamente imposible hasta cambiarte al departamento de al lado. Por supuesto, con el sistema de comunidades autónomas, el cambio a una universidad de otra región es impensable. Los únicos que pueden moverse 'libremente' son los investigadores postdoctorales sin 'padrino' (van de contrato basura en un laboratorio a contrato basura en otro laboratorio). Es decir, los distintos centros de investigación hacen todo lo posible para mantenerse estancos. En general, cuanto más mediocres son sus miembros más barreras crean a su alrededor.

Sinceramente, nuestra ciencia es (hay excepciones, por supuesto) del modelo 'RANA'. Los renacuajos nacen, crecen y se convierten en ranas casi siempre en la misma charca.

lunes, 14 de abril de 2008

NUEVO GOBIERNO...

Sin excesivos cambios, pero alguno de ellos interesantes:

1) Reaparece el ministerio de universidades (creo que tiene un nombre relacionado con 'innovación', je-je! curioso nombre para hablar de la Universidad!; es broma).

2) Tenemos la primera ministra en Defensa! Me parece perfecto. Pero, por cierto, que poca apariencia de normalidad da el hecho de que en su discurso de presentación no haya hablado de defensa sino del hecho de que es mujer.

3) Sigue Bernat Soria. Esto no es novedad, pero tenía dudas de que lo mantuvieran. Aunque no me gusta, y eso que no lo conozco, tengo que decir en su haber que conocí a la persona que había elegido como presidenta del Instituto Carlos III y me pareció una persona inteligente, con las ideas muy claras y que sorprendentemente también hablaba claro como el agua. Para mí es un punto a favor del ministro.

lunes, 21 de mayo de 2007

Más endogamia universitaria: el programa Serra i Hunter

En relación con la endogamia universitaria, estuve hablando recientemente con una persona que había intentado presentarse a unas nuevos plazas que se estaban convocando en las universidades catalanas dentro de un programa que denominan "Serra i Hunter". La persona en cuestión, un investigador con muchos años de laboratorio en el jubón y decenas de publicaciones internacionales, pretendió optar a los contratos (realmente no son plazas en el sentido clásico, sino contratos laborales) que se convocaban en la Universidad Autónoma de Barcelona. El primer escollo fue saber cuándo y dónde se convocaban esas plazas. En la Web de la universidad no se hacía ningún tipo de mención. Preguntó en varios departamentos por e-mail y solamente le respondieron en un caso. Pero, lo que le desanimó totalmente es que para conseguir esos contratos laborales había que atravesar un concurso oposición al estilo de las titularidades (en las que se opta a una plaza estatutaria de por vida) con 3 exposiciones públicas, pero con el agravante de que en este caso el tribunal está designado íntegramente por el propio departamento. Ante este panorama decidió que de opositar lo haría en unas titularidades standard; al menos, en ellas hay varias personas de fuera del departamento que a veces (aunque pocas) pueden equilibrar la presión de los de dentro.

viernes, 18 de mayo de 2007

La indefensión de los doctorandos

Cuando los investigadores que realizan la tesis doctoral (o de forma eufemística llamados también estudiantes de 3º grado) llevan varios años invertidos en su proyecto entran en lo que para mí es la etapa más dura de resistencia psicológica de toda su carrera. Si todo va sobre ruedas y la relación con su director de tesis es buena, no hay problema. Pero, en general, los primeros años de investigación sobre un proyecto son de secano, es decir pocos resultados y escasas o ninguna publicación. Además, has gastado tanto tiempo en ese proyecto que no te atreves ni a pensar en la posibilidad de empezar de nuevo en otro sitio. Sólo piensas en que los resultados empiecen a surgir como de una fuente milagrosa y puedas por fin acabar esa dichosa tesis. Tu situación se agrava si la relación con tu jefe no es fluida o si no tienes substituto. Es decir, si tu director quiere que acabes todo lo acabable porque no tiene otro becario que pueda continuar tu trabajo. En ese momento no tienes escapatoria. Sólo acabas tu tesis cuando tu jefe decide que has acabado y los resultados que has obtenido hasta entonces son del laboratorio (es decir, del jefe). Si te hartas y te vas, te vas con una mano delante y otra detrás; pero con unos cuantos años más. Tu única alternativa es seguir hasta que te dejen marchar.

miércoles, 16 de mayo de 2007

La Universidad: ¿Tiene arreglo?

El otro día comentaba con un amigo mi visión sobre la universidad española. Coincidíamos casi en todo: endogamia, más endogamia, mediocridad, rectores con muchos intereses políticos y ningún interés en la calidad de sus instituciones, etc. En realidad, nada nuevo. Leí hace unos días en la red un comentario de Ramón y Cajal a este respecto que podría ser de total actualidad: "... el insaciable caciquismo local haga mangas y capirotes del estatuto universitario, se entregue sin pudor a las andanzas del favoritismo en la designación de catedráticos y auxiliares y derive en beneficio de los amigos incondicionales, y no ciertamente para servir altas idealidades..." (1).

Pero, lo que más me preocupa es que ni a mi amigo ni a mí se nos ocurría ninguna idea de cómo se podría sacar a la universidad española de su estado letárgico actual y convertirla en una institución al estilo anglosajón. Ciertamente, para nuestro país y para Europa en general no vienen tiempos de prosperidad fácil. Los países asiáticos no sólo trabajan mucho más barato sino que sus ciudadanos están cada vez más preparados. Tendremos que ofrecer algo más que naranjas a buen precio. En este sentido, una universidad capaz de crear empresas o de formar gente emprendedora no es un lujo, es una necesidad.

(1) Santiago Ramón y Cajal (El Siglo Médico, 1919).
Encontrado en la Web "PLATAFORMA CONTRA LA CORRUPCIÓN Y EL ACOSO EN LA UNIVERSIDAD PÚBLICA" (http://www.corruptio.com/web/main/main.htm)